miércoles, julio 27, 2011

Andanzas



Deslizo mis labios por tu piel exquisita y suave, a
través de los caminos marcados por los años.

viernes, julio 08, 2011

Odisea

Intenté descifrar el lenguaje de las sirenas, lo único que conseguí fue perder la cordura.

jueves, julio 07, 2011

Tormenta

Para Ale Zugarazo, pequeño 'grinch'


La tarde se oscurece, la tormenta es inminente. Siento frías en el cuello las primeras gotas de lluvia; maldigo traer ropa tan ligera. Entonces apareciste y sonreí. Caminabas entre la multitud de autos varados. Un beso en la frente fue suficiente para disipar mi enojo y tomados de la mano corrimos hasta el edificio. El camino hasta el cuarto piso quedó marcado por el agua que escurría de nuestras ropas. Una vez frente a la puerta de tu apartamento, mi cuerpo temblaba; no sabía si era debido a la ropa empapada adherida al cuerpo o a la incertidumbre de no saber que pasaría una vez dentro.Con gran sorpresa vi que el lugar estaba casi vacío: una lámpara y cobertores amontonados sobre la duela señalan el sitio que tal vez corresponda a la recámara. A través de los grandes ventanales, desnudos de cortinas y empañados, eran mudos testigos de la tormenta que poco a poco inundaba la avenida. A cada relámpago, el lugar se iluminaba, dejando entrever nuestras sombras dibujadas sobre el suelo.Una tras otra caían las prendas, humedeciendo el piso de madera antigua.

domingo, junio 19, 2011

Circe II

Por el mar inmenso de tu piel, voy tras de ti, aún en sueños.
Navegando hasta tu sexo. Ulises, soy esclava en tu locura.

sábado, junio 11, 2011

Caminante



Me duelen las piernas de tanto andar sin ti.




Imagen: tomada de la red.

lunes, junio 06, 2011

Musas

A pesar de que somos especímenes en extinción, siempre habrá un poeta que nos rescate del abismo.

domingo, mayo 22, 2011

Nocturno

Te gritaba como todas las noches, a la misma hora. Esperaba respuestas, necesitaba que me escucharas. Aparentas no saber nada; fingir es tu forma de matarme de angustia. Y parece que, en efecto, no ha sucedido nada: de nuevo te escondes y yo trato de luchar contra ti. Como todos los días, me enfrento a tu maldito deseo, a la desdichada tentación que me provocas. Disimulas, pasas desapercibido, apenas veo tus ojos profundos detrás de la luna lejana; la sombra de tus cabellos pretende esconderse en el gato que maulla en la azotea contigua y no deja de mirarme, ¿acaso le hice algo? ¡Sólo le pido que me deje dormir! Ya hay suficientes fantasmas rondando mi cabeza. En esta noche de recuerdos, el otoño traerá arrastrando consigo las últimas hojas en las que escribí los secretos más elocuentes, fascinantes y excitantes que pudimos inventar. Al amanecer abriré la ventana y dejaré escapar las fantasías, para que el viento las lleve hasta ti; no será necesario contártelas al oído. Sé que amenazarás con regresar, despertando de este sueño.