Sirena soy, viajera de tu cuerpo destemplado,
busco los vértices del tiempo entre tus años;
camino y dejo huella en el presente.
Tibios son mis labios sobre tus escombros,
susurrando la tragedia de tu ausencia,
cobijados por tu manto protector de ángel.
¿Dónde guardas los años que te entrego,
marinero, navegante inquieto de mis olas?